plane-31_1261755576

Si eres supersticioso, tienes vértigo o simplemente te crees todas las historias que escuchas, la tropa de Travel Report te recomienda descubrir los mitos y leyendas que rodean a estos pájaros de acero, que a más de uno, le dan miedo hasta los huesos.

1. El aire que circula en el avión es propagador de enfermedades.

El aire que circula dentro del avión se cambia entre 10 y 15 veces por hora. Además, se redistribuye entre tres y cinco minutos, lo que hace pensar a muchos pasajeros que puede ser un lugar perfecto para que las enfermedades se propaguen. Sin embargo los aviones están equipados con unos filtros especiales, los HEPA (High Efficiency Particulate Air) que evitan que los contaminantes circulen de un lado al otro del avión. Así que no te preocupes si tu compañero de asiento se la pasa estornudando.

2. No se puede sobrevivir a un accidente.

El miedo a las alturas es algo natural. Hasta los pilotos han sentido alguna vez la preocupación por un posible accidente. Además, la creencia popular dice que la supervivencia a un accidente aéreo es prácticamente nula. Sin embargo, según un estudio británico de la Agencia de Seguridad Nacional sobre accidentes aéreos, la tasa de supervivencia a los accidentes fue de más del 95 por ciento. O lo que es lo mismo, las posibilidades de morir son de una entre 60 millones. Este dato convierte, de largo, al avión en el medio de transporte más seguro, cientos de veces más confiable que tu auto que tira aceite y a sus desgastadas llantas.

3. Se pueden abrir las puertas de un avión en pleno vuelo.

Las películas tienen la culpa de este mito, pero la apertura de puertas en pleno vuelo es imposible por pura cuestión física. La altura a la que vuelan los aviones unidos a la velocidad a la que se desplazan hacen que la presión en el exterior sea menor que en el interior. Es como si el aire del interior estuviera continuamente empujando hacia fuera. Las puertas están diseñadas para abrirse hacia dentro y no hacia fuera, de hecho, cuanto más alto vuela el avión, más selladas quedan sus puertas.

4. Tu teléfono y tu iPod interfieren en la navegación del avión.

Este medida de seguridad está socialmente aceptada, pero no existe ninguna evidencia clara que relacione el uso de los dispositivos electrónicos con las interferencias. Los aviones están específicamente aislados contra señales de radio ajenas, operando los sistemas de navegación a otra frecuencia de la de los teléfonos móviles. Sin embargo, en tierra sí que pueden existir problemas de comunicación. Por ejemplo si alguien realizara una llamada de teléfono desde el avión, la señal rebotaría entre las diferentes torres de señal a la vez, lo que podría bloquear otras llamadas. Pero no te preocupes, todavía no inventan celulares que puedan derribar aviones.

5. El alcohol afecta más en los aviones.

La cantidad de alcohol en sangre es la que realmente determina los niveles de intoxicación etílica de una persona. La presión de la cabina durante el vuelo es aproximadamente la misma que a unos 2.500 metros de altura, lo que supone un ligero descenso de la cantidad de oxígeno que puede llegar a nuestro torrente sanguineo. A este respecto, es probable que al llegar menos oxígeno al cerebro a causa de la altitud y la presión, se puede incrementar la sensación de embriaguez, pero eso es todo. Recuerda que te pueden negar el acceso al avión si no eres capaz de llegar al baño en correcto estado.

Categories: Sin categoría

Lugares Recientes

Torre de Pisa (torre...

Enviado el 12-07-2013

comentarios

Aguas de Moisés, un...

Enviado el 11-07-2013

comentarios

Últimos Reportajes

Cosas que nunca se...

Enviado el 26-05-2014

comentarios

Consejos a la hora...

Enviado el 26-05-2014

comentarios

Ver Todos

Anunciantes